domingo, 25 de agosto de 2013

SOÑAR INDIVIDUO

En 20 minutos debo luchar con la almohada haber si me regala una historia entretenida mientras suena el despertador. Definitivamente es perfecto viajar por el cerebro. 
Dormir es drogarse naturalmente; caer, golpear, golpear impotentemente, besar una ex, nadar sin fin y caer de un precipicio vivo no seria posible con trips ni anfetas, sólo con la almohada.
La realidad es dura y lenta. Los sueños son rápidos y satisfacen lo que uno desea de por vida. Yo quiero caer en un eterno sueño, ser un animal, un pájaro que se pare sobre los edificios de la 160 con Boyaca, simplemente para volar techo a techo sin perder de vista a la negra que amo.
Quiero ser un espíritu que no habite ésta carne vieja y gastada. Odio la materia, especialmente la mia. Es por eso que ando dejando sangre por las calles. No es de gratis que me accidente cada nada. 
Estoy lleno de cicatrices asquerosas, dedos deformados y cabellos caídos en todas las sillas que me aburro. Maldita realidad, me aterra que sea tan triste.
En sueños, caigo y me levanto sin heridas, nunca me canso y golpeo a cuanto imbecil odio, beso a quien amo y veo lugares que solo yo deseo.
Soñar es ser individual, uno mismo, lo que quiere, no tiene nombre, no se puede llamar libertad, porque me tocaría respetar a los demás y respetar esferas que amo perturbar.
ya me pase de los 20 minutos y nada que te sueño. ya me pase de los meses y nisiquiera eres una realidad.
No quiero que sea mañana, no quiero despertar, no quiero un espejo, no quiero tocar. Soy feliz viendo, soy feliz soñando y soñandote.
lamentablemente todas las instituciones han enseñado la existencia como dogma. la realidad es un dogma.
La constitución y su derecho a la vida. La biblia y el génesis, la libertad y el respeto del otro. Pues no creo en nada de eso. 
Esos dogmas son un tormento para dominarnos, para no dejarnos soñar y hacernos vivir las reglas tan “supuestamente” benévolas que ellos tienen, porque sino existimos… ¿ a quien joden?  es muy difícil convecer muertos.
Nadie nos tiene que obligar a vivir o enaltecer la realidad, sabiendo que es mejor soñar, lo que no se sabe es; si debemos estar vivos para soñar. Físicamente si. pero muertos ¿seremos un televisor apagado?
¿Estamos obligados a vivir para soñar? pues si. Es por eso que la gente odia la realidad y ama ver novelas, producto de la ficcion y la inexistencia. 
Hasta luego, es tiempo de soñar, de ser yo mismo. Espero verte mi Negra.

YO TE DI LA VIDA Y NADA QUE ME COGES

Se movió a las 12 y con las sabanas de rose… no pudo evitar despertar. Soltó la respiración para recargar los pulmones y bostezar. Así de aburrida empezó el día.
Las piernas empezaron a moverse como unas tijeras, hasta que salio de la duda y puso el primer pie sobre la monotonía  de su cuarto. 
Cuando abrió la ventana y vio la calle 26 y se dio cuenta que había desaparecido el Transmilenio. No habían estaciones ni bloques amarillos que separaran entre los carros y los gusanos rojos. 
Mientras se rascaba los ojos, tenia un flashback de su infancia, cuando papá llegaba en un bus viejo, de esos que las abuelas llamaban “colectivo” y de repente lo ve llegar, tal cual lo imagino, hasta con la misma ropa y la mirada contra-picada al ultimo piso.
No entendía lo que estaba pasando, pero abrió la ventana y conecto miradas con su padre. ¿Que estás mirando? ¡tira las llaves!
Corrió a la sala por las llaves y vio que estaban casi nuevas, regreso a la ventana para dejarlas caer a su padre y no lo hizo. Vio decenas de personas rodeando un cuerpo que había sido atropellado por el Transmilenio que ella juro haber visto desaparecer.
Cuando bajo averiguar que sucedía, se dio cuenta que era ella.
 Estaba muerta hace mucho, el aburrimiento y la duda la consumieron con 9.8 de gravedad al suelo.
Yo la vi caer. Ella tenia 16 años y la noche anterior había perdido la virginidad con un idiota que apenas se había ganado un “te amo” por escrito. 
Pero fue la firma a la destrucción de su conciencia y su afecto. Obviamente la penetraron, pero nadie sabe porque el pene los hombres es tan grande que les llega hasta el cerebro y las deja pensando. Otros lo tienen más pequeño y les llega hasta el corazón  y las enamora en sístole y diastole.
El caso es que cuando el idiota se fue, le prometió decirle “te amo” desde el primer piso y la obligo a asomarse a la ventana.
¡Ok yo me asomo! 
Cuando lo hizo, vio al chiquillo gritar, pero el sonido del Transmilenio no dejaba escuchar que decía. Ahí fue cuando entendió que ese amor no llegaría tan lejos. Ni Dios lo escucha.
Aburrida y cuquifloja, se sentó en el borde de la cama y se paro de inmediato al ver la sangre que invadía las cobijas. Ya vuelta mierda por dentro y por fuera le dio lo mismo acostarse sobre la sangre que ella decidió derramar.
Yo estaba mirando la hora, ya estaba tardando en llorar, se le notaba el arrepentimiento sobre la cama. Cama que se convirtió en ataúd de sus acciones. Ahí quedo enterrada en su error. 
Ahora ella me acompaña, no la pasamos en los últimos pisos de los edificios a ver quien se lanza de nuevo o a los que siguen muertos en vida. 
Somos pareja, nos amamos, porque decidimos a que año regresar y a que año vivir. Ya muertos vivimos viajando, pero sin cogernos de la mano porque… no sé no le gusta. 
Sin embargo, me confesó que si estuviera viva, no me soltaría por nada, ni por las llaves, ni por la ventana, ni por el Transmilenio.
Yo le devolví la vida y nada que me coge.
Puedo asegurar que dire lo mismo todos los días:
Se movió a las 12 y con las sabanas de rose… no pudo evitar despertar. Soltó la respiración para recargar los pulmones y bostezar. Así de aburrida empezó el día.

ALGO POR RESCATAR.

La capacidad de perderlo todo es una brecha mental. La abundancia no ronda en las hojas leídas, ni en el intelecto, sino en la habilidad de perderlo todo para recuperarlo como sea.
Es verdad que el mundo se comporta como el mercado bursátil, unos días a la baja y otros que no paran de subir. En conclusión es una bipolaridad eterna, solo que la humana, la nuestra, no tiene precio.
El mercado se quiebra, pero el humano va más al fondo, se envuelve y solo hasta tocar fondo sale del capullo.
La metamorfosis es metáfora.
La dualidad significa igualdad de extremos y si podemos perderlo todo, quiere decir que podemos ganarlo sin querer.
Abraham y Hermes Trismegisto hablan de este principio básico que se expone en el Kybalion. Un libro que habla de los 13 secretos de la psiquis y la vibración.
La teoría de la atracción, es otra manifestación de un mundo reticular que primero se hunde para después surgir.
Todos estamos enfermos, nos estamos armando para la guerra psicológica, la mente es la nueva divinidad.
Que pase de todo, que perdamos extremidades y solo tengamos la cabeza bien puesta. Es la única arma que nos queda en el mundo de la competencia… Que todos vivamos solos y en individualidad para observar desde lejos la masa. Analizarla, rodearla y finalmente atacarla.
Ya estamos llegando al final de esta penuria energética. Estamos apunto de ser reticulares. De entrar en la metáfora de la metamorfosis.
La clave es dejar de pensar en 1, no podemos tener una sola razón para vivir. Tenemos que tener varias, inclusive muchas para no hacerlo.
Algo se podrá rescatar.

LA VOLUNTAD

Las personas podrán vivir sin un dios, sin un partido político, sin un amor a la masa, pero no pueden vivir sin voluntad.
El origen del contrato es causado por las voluntades y las acciones de dos o más personas, lo que nos lleva a pensar que siempre viviremos en el mundo del derecho.
Si aceptamos la voluntad del otro, quiere decir que aceptamos la norma y la condición para poder ser civilización.
A menos que quieran vivir sin humanos, sin pactos, individual…. 
Sin embargo la voluntad no se reduce a una firma o un pacto, sino a la gasolina y la energía interna de los individuos para llevar a cabo lo que quiera modificar… algo en particular. Es cierto que en cada impulso de voluntad, hay una seria interpretación de cambio del presente.
La fuerza de voluntad para cambiar el derecho, seria la mezcla perfecta en este escenario aburrido. Vivimos abriendo y cerrando puertas, siempre aceptando las mismas voluntades, olvidando las propias.
Sabemos la voluntad del Estado con sus normas y las voluntades de las demás instituciones, pero no sabemos nuestras propias voluntades, precisamente porque son muy parecidas a las de ellos.
Estamos educados para respetar las normas de todo lugar al que llegamos. Somos receptores totales, es decir donde llegamos recibimos una norma, la procesamos y la aplicamos. Un funcionalismo normativo.
El mejor ejemplo es cuando la gente entra a una iglesia. Silencio, docilidad, ambiente uniforme.  Inclusive las posiciones icónicas de las obras de barroco ven al publico o los creyentes con un punto de vista de superioridad. No existen obras a la altura del publico, solo en algunos templos renacentistas, que obviamente no están en el tierrero colombiano campesino. 
Lo que nos lleva a pensar que la voluntad de muchos es ajena a un dogma, pero es porque no lo analizan desde el principio, como en este texto que empezamos a leer la teoría básica de la voluntad.
Si las personas recordaran eso, estarían pensando, ¿ A que horas pacte  mi voluntad?¿ cual voluntad es diferente a la que me han impuesto?  
Seguramente los conocedores del pacto social o el contrato social, se han cuestionado el punto de: ¿ Porque detenerme en un semáforo  ¿ Quien es el exterior para decirme que hacer? y peor aún porque cuestionarse cuando ya va en la mitad de la cebra. 
Estamos obligados a cumplir un pacto, con los demás aunque nunca sepamos en que momentos  aceptamos esas normas.
Podría plantarse la hipótesis entonces, que  la voluntad es algo natural de la masa. El problema es que la masa aproveche negativamente esa ley natural de la voluntad para vincular a las personas en grupos que subyugan la libertad de decisión personal.  
Pero tranquilos, tienen la voluntad de entenderse a si mismos como individuos y aislarse de las voluntades culturales dogmáticas. 
Hagamos ese trato.

REGUETONERO EN PRIMERA PERSONA.

Botas listas, billetera obesa y actitud. Es lo único que necesito los sábados. Llegar a la esquina hablar con los de siempre, reírse, conocer la amiga de mi amigo y let’s go. 
El naranja de los postes en el suelo me emociona, es el color de la noche, la sombra de los parceros se proyecta en el cemento y le voy enredando mis dedos a la niña que proyecta curvas en el pavimento.
Loco muy loco, saco un papel de chocolate… Tranquilos hasta aquí los nervios les late…  y les digo que se calmen que esto es pal remate.
Caminantes y dominantes andamos 12 cada uno con su chica de goce, hablando mierda mientras sentimos el rose….


La mujer rota: Blanco ( Por Nibeth Duarte)

La mujer rota: Blanco: Me perdía en el blanco infinito de mi techo, unía los puntos que se convertían en imágenes que sin duda salían de mi cabeza.  A lo lejos ...

miércoles, 21 de agosto de 2013